
Por La amplia oferta de modelos y marcas, las oportunidades de financiación, una mejor percepción en el ambiente de seguridad, la revaluación del peso frente al dólar; son los factores que a juicio de las fuentes consultadas se apuntalan como los dinamizadores del mercado. Una guerra de tasas "Hoy se pueden encontrar tasas desde el 1.3 por ciento, cuando hace tres años esa plata sólo se conseguía por tasas del 3 por ciento en adelante". Este argumento lo complementa Nicolás Mejía, gerente comercial en Andar, cuando señala que "antes el comprador tenía que llegar al concesionario prácticamente con la plata en la mano para comprar su carro y hoy encuentra esquemas de financiación muy flexibles, casi a la medida, que le prestan hasta el 100 por ciento del valor del automóvil". Al hacer un ejercicio de comparación sobre el ahorro de un deudor frente a un crédito de vehículo hace dos años, si lo tomara en la actualidad, la gerente regional de Finandina, Luz Elena Rodríguez señala que hoy el comprador tendría que pagar casi tres millones de pesos menos por un crédito de 30 millones de pesos a 60 meses. Además de las oportunidades en tasas de interés, los propietarios potenciales de vehículos también encuentran en la actualidad que las pólizas de seguros igual se redujeron, como una respuesta a la percepción del entorno en cuanto a la disminución en los niveles de siniestros, en especial, relacionados con robos. Voceros de firmas aseguradoras y gerentes de concesionarios señalaron como las primas se reducen entre un 50 por ciento y 70 por ciento en algunos casos. "Antes la póliza equivalía al 10 por ciento del valor del carro, hoy se puede encontrar por el 5 por ciento". También usados Como el precio de los nuevos prácticamente no se ha movido en los últimos dos años (lo que en la práctica significa reducción) los usados siguen la misma tendencia y cada vez son más baratos. Una mala noticia para quien lo quiere vender, pero muy buena para el que busca un buen usado. Pero no todo es malo para el dueño de un usado, como lo explica Alfonso Villegas de la firma AV Automotores. "Si bien encuentra que cuando vende su carro le pierde plata, eso se compensa cuando al momento de comprar el nuevo, ve que también está mucho más barato", sostiene. Hasta hace unos meses la incertidumbre de lo que pasaría con el TLC había frenado muchos negocios, hoy con el panorama más claro sobre el período de desgravación el sector espera que muchos se decidan porque "el que quiera comprar un carro sin aranceles tendrá que esperar diez años", como lo afirma Nicolás Mejía. | |||||||||||||||||||||||||||||||